La Web 2.0, tal y como he dicho en otras actualizaciones, promueve múltiples oportunidades y posibilidades a todos los usuarios y, con esta, viene el hecho de la inteligencia colectiva. Tal y como vimos en la clase anterior, la inteligencia colectiva trae la visión de que no es un intercambio puntual corto en el tiempo sino que implica que todos los participantes han de tener unos mismos objetivos. Por lo tanto, podríamos definir la inteligencia colectiva como una construcción del conocimiento en la red a partir de diferentes participantes. Ante esto aparece un dilema: ¿conocimiento experto o inteligencia colectiva? Muchas personas se han planteado el tema de que el conocimiento experto, es decir, aquel conocimiento validado a través de diferentes estudios, como puede ser una enciclopedia, resulta más fiable, pero otras personas piensan que la inteligencia colectiva puede ser bastante satisfactorio aunque un tanto desconfiable. La sabiduría de multitudes implica una diversidad de opiniones, pero a la hora de elaborar una Web se ha de intentar que, si es explicativa e informativa, se mantega un tono neutral e independencia de criterios; además, tendría que haber un cierto grado de centralización, es decir, que una misma página Web sea controlada por distintos subgrupos de colectivos y otro aspecto fundamental es el encontrar consenso con los otros participantes a la hora de abordar un tema.
Un ejemplo muy claro de inteligencia colectiva es la Wikipedia, una enciclopedia donde cualquier persona puede aportar su propia información, pero siempre ha de haber expertos que controlen la información o bien personas que vean que si algo no es correcto sean los que den el paso y lo corrijan, ya que el hecho de que la gente publique información no validada posiblemente puede generar problemas en la información o proponer información errónea. Sin embargo, es una buena idea el que Wikipedia cite las fuentes de donde ha sacado la información para así poder contrastarla como usuarios de esa información. En relación a la Wikipedia en habla inglesa se han desarrollado estudios para ver si de verdad hemos de desconfiar de esa información y la verdad es que los resultados fueron muy favorables. El estudio consistía en introducir información errónea y ver si se corregía y prácticamente, en el término de un día se corregíaComo educadores tenemos que tener una posición de qué es mejor si la inteligencia colectiva o el conocimiento experto. Desde mi punto de vista, ambsa pueden aportarnos verdaderas ventajas pero siempre hemos de intentar contrastar la información con otras fuentes, ya sea vía Internet o a través de bibliografía escrita, ya que de esta forma estaremos más seguros de este tipo de fuentes de información.

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